Alberto Segundo Inzulza Galdames, Directivo, Fundación Sida Maule.

El 19 de mayo de cada año acontece el «Candlelight Memorial» o la ceremonia de “Luz de Vela”, emblemática fecha que recuerda en todo el mundo a las personas fallecidas a causa del SIDA. Nacida en la ciudad de San Francisco en los años 80, el sentido e importante tributo rememora a todas y todos nuestros amigos y compañeros que han partido dejando sentidas e imborrables huellas y desafíos que se nos presentan sin importar en el año en derrotar a la pandemia del VIH.

La ocasión sirve para impulsar los objetivos principales de asegurar que el VIH permanece en su sitio en la agenda social y política, así cómo para garantizar que la prevención del VIH, el tratamiento, y los servicios de atención y apoyo están disponibles a todos los que lo necesitan.

Y hoy más que nunca, cuando según los datos según datos de ONUSIDA, en Chile son cerca de 90 mil personas las que viven con VIH y cerca de 20 mil personas que no saben su diagnóstico

Asimismo, es buena oportunidad para desafiar al estigma y promover el activismo y el diálogo comunitario, recalcando la necesidad de proteger los avances que se han conseguido para acabar con la epidemia y de lograr mayores progresos en el futuro.

Días de conmemoración es que recordamos que la salud se escribe en plural y no en singular, y necesitamos esfuerzo de organismos estatales y privados, y a su vez intersectoriales para dar respuesta efectiva e intersectorial, es buena oportunidad para desafiar al estigma y promover el activismo y el diálogo comunitario, recalcando la necesidad de proteger los avances que se han conseguido para acabar con la epidemia y de lograr mayores progresos en el futuro.

Es una buena oportunidad para hablar con la gente que rodea y preguntarse cuanto conozco del VIH/SIDA ¿Dónde puedo testearme? ¿Uso el lenguaje correcto?

En Chile, según ONUSIDA, 77.000 personas viven con VIH y cada año la cifra crece entre 5.000 a 7.000 nuevas notificaciones. Desde el 2016 ha habido un aumento de un 20% de transmisiones en la población adolescente de 15 a 19 años (tasa de 9,1 por 100 mil habitantes). Los datos correspondientes al primer semestre del año informan 2.798 nuevos casos, de los cuales el 83% de los casos diagnosticados son personas reconocidas como hombres, manteniendo la proporción de períodos anteriores.

“Llegar a cero”, “Cerremos la brecha”, “Conoce tu estado” y “Solidaridad Mundial” han sido algunas de las consignas que se han levantado desde ONUSIDA, organización que ha sido pionera en la acción y vehiculización de las demandas en el marco de Naciones Unidas. Este año, el lema impulsado desde dicha colectividad se llama “Igualdad Ya”, poniendo de relieve la desigualdad en torno al VIH/sida: desigualdad en el acceso a la prevención, diagnóstico y tratamiento; desigualdad en torno a las políticas públicas y leyes; desigualdad en el acceso a tecnologías y medicamentos, y también –como enfatizamos – desigualdad económica y educativas que reproducen o potencia el tabú, la discriminación y/o nuevas infecciones sin detectar o tratamiento.

Todo esto para lograr cumplir la meta 95-95-95 al 2030: que el 95% de las personas que viven con el VIH estén diagnosticadas, que el 95% de las personas diagnosticadas reciba terapia antirretrovírica continuada, y que el 95% de las personas que reciben dicha terapia tenga supresión viral, es decir, se encuentren en estado indetectable (es decir –en términos resumidos– no transmitan el virus a través de las relaciones sexuales).

Este 19 de mayo, reafirmamos nuestro compromiso con poner fin a la discriminación, por vivir con VIH, por educar en prevención, testeo, tratamiento y concientización, por volver a poner sobre la mesa que Indetectable=Intransmisible, y por la lucha por nuestra sexualidad educada, libre y consentida, el derecho a la salud y el derecho a la vida digna

Es clave informar, educar y promover conductas sexuales saludables y seguras, fomentando el acceso al diagnóstico y evitando la discriminación de las personas que viven con VIH, para que puedan desarrollarse de forma sana y segura en todos sus entornos

Porque el VIH no discrimina y el único privilegio que puede existir en salud, es ver a nuestras comunidades plenas y en bienestar garantizando el acceso.

Para ver el desarrollo y crecimiento de nuestro país es necesario impulsar la acción coordinada de todos los sectores de la sociedad para erradicar las causas de la exclusión; la exclusión que afecta a los pueblos indígenas, las personas con discapacidad, las personas de la comunidad LGBTQI y otros grupos marginados, nos necesitamos a todas y todos para seguir avanzando.

Por Editor

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