La Primavera”, “El Verano”, “El Otoño” y “El Invierno” son los conciertos que componen esta selección de obras descriptivas compuestas por el genio italiano y que en esta oportunidad será interpretada por la Orquesta Clásica del Maule, con la participación de Ana Liz Ojeda como directora y solista a la vez.

El jueves 23 de marzo, a las 19:30 horas, el Teatro Regional del Maule (TRM) inaugurará su temporada 2023, con un concierto de la Orquesta Clásica del Maule, bajo la dirección de Ana Liz Ojeda. Al día siguiente, el principal elenco del TRM viajará a Santiago con el mismo programa, para ser parte de la inauguración del nuevo Teatro Municipal de La Florida.

El programa, compuesto exclusivamente por obras de Antonio Vivaldi, inicia con la Sinfonía de la ópera “Tito Manlio”, para luego dar paso a esta selección de conciertos para violín y orquesta de cuerdas, conocida como “Las Cuatro Estaciones”.

La violinista originaria de Valdivia, pero radicada en Europa, Ana Liz Ojeda será la encargada de dirigir este programa, pero a su vez, intervendrá como solista desde el atril. “Este doble rol es algo que vengo haciendo desde hace unos cuatro años, si bien es muy motivador e inspirador tocar como solista, por otro lado, es desafiante, pues es deber del director hacer una interpretación de la obra y darse a entender hacia los músicos de una manera clara y con mucha energía. El involucro de la energía es bastante, pues necesitas tocar y al mismo tiempo aclarar tus ideas y que te las entiendan”.

La intérprete también se refirió al impecable desempeño artístico que desarrolla la Orquesta Clásica del Maule. “Conozco la labor que desarrolla este elenco desde el año 2019, he tenido la oportunidad de asistir a varios conciertos, todos dirigidos por el Maestro Rettig. Me gustó mucho la orquesta, la cantidad de componentes y creo que es un elenco ideal para un repertorio muy vasto”.

LA OBRA

El ciclo de cuatro conciertos para violín conocido como “Las Cuatro Estaciones” es innegablemente una de las creaciones musicales más conocidas y reconocibles de toda la historia y de cualquier género musical. Fue publicada en 1725 como parte de un conjunto de obras de Vivaldi agrupadas bajo el título de “Il Cimento dell’armonia e dell’inventione”, que en la práctica es un corpus conformado por doce conciertos.

Considerando “Las Cuatro Estaciones” como una sola gran obra en cuatro partes, ésta ocupa un lugar especial en la historia de la música no solo por esa mera popularidad. Siendo Vivaldi un prolífico creador del género que denominamos ‘concierto’ (de hecho, compuso cientos de ellos), fácil es perderse o confundirse ante tanta cantidad de música. Pero en el caso de este ciclo, la presencia de un “programa” y títulos descriptivos nos llevan a otro plano.

Efectivamente, “Las Cuatro Estaciones” es precursora de lo que más adelante se llamaría ‘música programática’, es decir, la búsqueda por contar una historia o ilustrar imágenes a través de la música.

Aunque obviamente la música no puede narrarnos algo sin palabras o mostrarnos explícitamente algo visual, lo que se pretende es algo meramente poético. Es expresar a través de metáforas, las que son propiamente musicales. Así, hay alusiones al canto de las aves en “La Primavera”, colores vívidos en “El Verano”, sonidos de galopes en “El Otoño” y una severa expresividad en “El Invierno” llevada a cabo por armonías casi disonantes.

Por Editor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *